lunes, 2 de febrero de 2009

Žižek, Hitchcock y el truco.

Sí. Finalmente me decidí a inaugurar mi blog. A pesar de que lo tengo creado desde hace ya varios meses, ninguna idea me convencía lo suficiente como para decidirme a darle vida inmediata a este pequeño monstruo cibernético.

Trabajé sobre varios posibles posteos que no llegaron a ningún lado, que no se convirtieron en más que textos incompletos, kilobytes malgastados, basura informática. Pensé en escribir sobre cine, el (des)amor y la mar en coche. Pero nada.

Me costó bastante dejar mi histeria de lado y decidirme. Pero finalmente me iluminé. ¿Y cuál fue el disparador? Slavoj Žižek hablando sobre el cine de Hitchcock. Pero no, queridos lectores, no voy a ponerme a hacer un ensayo acerca de este tema. No quiero privarles del goce que provoca leer a este autor.

Simplemente me gustaría vincular una observación en particular que hace Žižek y esa actividad ociosa -que considero personalmente la más sociable de todas- que es el truco.

Sin dar más vueltas, me gustaría simplemente compartir con ustedes un fragmento de Mirando al sesgo en el que el autor anteriormente citado desarrolla en pocas líneas una teoría lacaniana que establece "la diferencia entre el engaño animal y el engaño humano: sólo el hombre es capaz de engañar por medio de la verdad. Un animal puede fingir que es o pretende algo distinto de lo que realmente es o pretende, pero sólo el hombre puede mentir diciendo una verdad que espera sea tomada por mentira. Sólo el hombre puede engañar fingiendo que engaña."

Una genialidad que creo, define a la perfección el secreto de esa dulce adicción que es el truco, en donde mentir está permitido y el que miente, libre de todo juicio y castigo.

Y de esta manera doy a conocer entonces –aunque no con tanto esplendor como el que tenía en mente- mi humilde espacio en la web, cuya única finalidad es hacer públicas algunas reflexiones no muy trascendentales de la vida cotidiana. Al menos, de la mía.

2 comentarios:

Nono dijo...

Sabes qye cuando lei eso pense exactamente en lo mismo... que jugando al truco puedo decir que tengo un ancho de espada, y la gente piensa que miento, cuando realmente lo tengo...

Nuria dijo...

Chon, yo también pensé en el truco cuando lo leí. Así que lamento mandarina, tu lucidez no fue taaaaaaan original. jejej. Pero apreciamos el esfuerzo!
Y Pul: la gente piensa que mentís, no sólo en el truco, sino porque efectivamente te pasás la vida mintiendo!