domingo, 18 de septiembre de 2011

Domingo

Un llamado sorpresa de alguien que pueda reanimar mi domingo a última hora. Alguien que se preocupe... O mejor: que se interese. "¿Qué ha hecho de hoy un día tan angustiante para vos?" me preguntaría. Y después, con un silencio atento, oiría todo lo que tengo para contarle. Sabría interrumpirme en el momento adecuado, con algún chiste quizás, para verme sonreír aunque sea amargamente.

Después caminaríamos por alguna calle al azar. Se detendría y me abrazaría. Pero sería un abrazo de ésos sentidos. De los extensos. De los que dicen "estoy". Me haría sentir, al menos por una noche, la persona más especial en su vida. Y con eso me bastaría para empezar la semana de otra manera.

El uso sistemático del condicional como expresión de deseo.
Sólo eso, deseo.

2 comentarios:

Robert dijo...

Relajate. Lo que sea que te angustia esta en tu mente. Sos vos el que elige angustiarse por eso. No te enrosques.

Te dejo dos frases utiles para la vida:

- Lo que resiste, persiste.
- Todo va a estar bien. (parece excesivamente positivista pero es real. Lo bueno y lo malo se alterna y se complementa. Y ES INEVITABLE)

Jonatan dijo...

Y sí, el domingo se complementa con los otros 6 días de la semana, por suerte. Jaja.