domingo, 23 de octubre de 2011

lunes, 17 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

Los únicos que no lo son tanto...

Me bastaron veinte minutos de "Los Únicos" (Canal 13) durante la hora de la cena para imaginar la conversación vía MSN que pudieron haber mantenido el autor de la serie y su productor la noche anterior a grabar el capítulo en cuestión.

Autor:
Y? Leíste el libreto?

Productor:
Sí. Está muy bien...

Autor:
...pero...?

Productor:
No, no sé. Me parece que le falta algo... Rosario amenaza a Monterrey. Eso está bien. Podemos hacerla más mala todavía?

Autor:
Mm, sí... O sea, mató al líder de la banda. Me parece suficientemente mala. Pero qué se te ocurría?

Productor:
Jiji. Sí, eso estuvo bien. No sé, algo así como que además de extorsionarlo le haga un comentario como "Ah, y ya que estamos, ni te gastes en seguir investigando el caso. Yo lo maté". Como para que el espectador entienda, viste?

Productor:
Estás??

Autor:
Sí, sí. Lo estaba escribiendo!!! Me gusta!!

Productor:
Genial. Aah, y otra cosa. Cómo vamos a hacer en la escena en que Mariano Martínez maneja la moto para salvar a María? Mariano no sabe andar en moto...

Autor:
Ahm... Bueno, podríamos ponerle una máscara en la escena anterior y usamos un doble de riesgo.

Productor:
Brillante. De esa manera, cuando la salva, ella no lo reconoce, porque tiene la máscara.

Autor:
Geniaaaal!!! Estás insipiradísimo hoy!!

Productor:
Jeje. Sí. Bueno, me voy yendo. Tengo que hablar con las chicas de arte para pedirles que hagan un decorado que de "oscuro, tipo cueva" para el refugio del supuesto muerto, Mariano Martinez.

Autor:
Dale. Ahh, che, antes de irte... Se me ocurrió que podíamos hacer que María sea asaltada y pierda la memoria.

Productor:
Mmm, no, no. Ya perdió la memoria el mes pasado.

Autor:
Ahhh tenés razón.

Productor:
Sí. Mejor dejala paralítica y muda.

Autor:
Sos un groso!!!

lunes, 10 de octubre de 2011

Facebook escribe.

Desnudos sus cuerpos yacen en la cama. Ella se acomoda un poco el pelo y acerca sus labios al oído de su amante.

-Pablo quiere volar, elevar su edificio y darle vida -susurra.

La mirada de él permanece durante varios segundos perdida en el paisaje vespertino que se aprecia a trasluz de la cortina de la ventana.
Callan. Ambos callan. Él se toma el tiempo necesario para formular su respuesta. Ella espera ansiosa.

-Pobre Chris... -alcanza a decir él tímidamente- No está en su mejor momento.

Ella comprende enseguida y con su mano pálida acaricia su mejilla. Sólo entonces él la mira.

-Es ahí cuando comprendí que para que una relación funcione hace falta mucho mas que amor -concluye él.

Ella queda inmóvil. No son ésas las palabras que esperaba. No ahora. No en ese lugar.
Amaga con decir algo, pero lo retiene. Silencio. Otra vez, silencio.
Se separa de él y con un sutil giro, queda dándole la espalda.

-Lo que digo siempre -se la oye murmurar con decepción y amargura-: "Si aquél se va, no llores ni mires atrás. Aunque muchos te lo hagan triste".

-Y no te asustes si me río como un loco -contesta él en un acto impulsivo.

Ella gira su cabeza sobre sus hombros. Le echa una mirada llena de desazón. Alguna lágrima se le desprende, mojando la sábana blanca. Él se compadece por dentro. Pero ya es tarde. La decisión ha sido tomada.

Él se incorpora. Se pone sus calzoncillos blancos y comienza a vestirse. Ella lo observa, inmóvil.
Él se levanta, se abrocha la camisa y se acerca a la puerta de la habitación.

La mira por última vez.

-Me hubiera gustado que fuera distinto -le dice él ya con su mano en el picaporte, a modo de despedida. Ella vuelve a darle la espalda, aún acostada en la inmensidad de esa cama.

-Siento que debo decir algo... Pero estoy sin palabras -le responde fríamente.

Él agacha la cabeza. Se siente culpable. Se sabe culpable. Comprende que es momento de irse. Ahora, antes de que sea demasiado tarde. Vacila. Abrazarla hará más difíciles las cosas. Se toma dos segundos para buscar las palabras exactas, las más dulces pero claras. Sólo encuentra una.

-Chau...

viernes, 7 de octubre de 2011

Difícil reconocimiento

Si tanto el amor como la obsesión no conocen límites, ¿cómo diferenciar el uno de la otra?

jueves, 6 de octubre de 2011

El Sótano

Las señoras de collares perlados y faldas de tubo se halagan entre ellas. No pierden oportunidad de comentar lo hermosa que está la casa. Los señores, de punta en blanco y manos en el bolsillo, eligen algún tema sobre el cual debatir sin perder la compostura.

A comment

"Living without you was much more easier before I met you" she said as she took the last sip of her Parisian coffee.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Cuestión de dedos

Estas elecciones votemos con dos dedos de frente... no con cuatro.