sábado, 21 de enero de 2012

El cielo que me mira

En la terraza de un décimo piso, la noche amenaza con una tormenta inminente.

Algunos
ven
relámpagos.

Algunos
ven
estrellas
fugaces.

Hay un sólo reflector, cerca de la parrilla.
Por un accidental juego de luces, el contraste en los objetos y las personas presentes es de un ratio altísimo.

Mitad iluminados.
Mitad oscuros.

Somos todos mitades.

Por momentos, seres sociales. Obligados por el protocolo de la cultura asadera, nos hablamos, nos conocemos, compartimos historias, anécdotas.

Y a veces, nos abstraemos. Cada uno en una punta distinta. O no, todos muy juntos pero separados.

Y me pregunto qué pasaría si el centro de gravedad cambiara de lugar.
Es tan recurrente este pensamiento...

El deseo más profundo; que el centro de gravedad nunca cambie de lugar.

domingo, 15 de enero de 2012

Los más grandes pequeños momentos

Acostarme ocupando todos los asientos traseros de un automóvil, y mientras contemplo las copas de los árboles desplazarse de un lado al otro de la ventanilla, dejarme adormecer por el incesante andar del vehículo.

Los últimos rayos del sol que se cuelan por entre las rendijas de la persiana de mi habitación y que proyectan sobre las paredes de la misma, gruesas franjas horizontales que adquieren primero un color amarillo, más tarde naranja y finalmente, rosa, hasta desvanecerse en la oscuridad de la noche.

Mi cabeza sobre el regazo de esa alguna otra persona, que en silencio acepta mi pedido implícito y deja que coloque su mano entre mis rulos. Caricias que inevitablemente producen el esbozo de una sonrisa tímida en mi rostro y un beso en forma de agradecimiento.



domingo, 8 de enero de 2012

Los amores imaginarios (2010). Dir: Xavier Dolan.


-Tu vestido es un poco anacrónico.
-¿Perdón? ¡Es vintage, querido!

domingo, 1 de enero de 2012

Por una noche, tuyo

Un instante, un abrazo, una caricia.
Un pedido honesto de "quedate un rato más".
Un susurro en mi oído.

Que la cama se vaya deshaciendo lentamente.
Dejá los vasos de cerveza sobre la mesa. Que se calienten, no importa.

"¿Me das un beso?"

Hacerse el que "lo tengo que pensar" pero saber que sí quiero dártelo.
Una experiencia primeriza. Voy dejando marcas de las que después no me haré cargo.

Pero sí durante un instante.
Durante un abrazo.
Durante una caricia.