martes, 24 de abril de 2012

Forros


Hay una especie en desarrollo dentro de la masa humana que habita el planeta Tierra. Algunos estudiosos de la materia han querido trazar patrones claros que la identifiquen, pero se les ha hecho imposible. No discriminan género, edad, clase social, nacionalidad o color. Los forros tienen la habilidad de adoptar cualquier forma y se adaptan a cuanto hábitat se los exponga.

Según cuenta la mitología, esta raza tuvo su génesis en el vientre de alguna prostituta gigante, motivo por el cual también adoptan el nombre de “hijos de una gran puta”. Se identifican por defecar sobre las pieles de sus víctimas, cagándose literalmente en el prójimo. Suelen tener una visión anatómica errada del Cosmos; ellos creen ser el "ombligo" del mundo.

Se alimentan de la humillación ajena. No tienen estómago; todo lo que colectan lo guardan directamente en su ego, cuyo tamaño varía acorde al nivel de bajeza a la que someten a sus víctimas.

Herramientas de seducción, les sobran.  Son cautelosos, trabajan en silencio y largan el veneno en el momento de mayor susceptibilidad de su víctima.

Lamentablemente, hasta el momento no se ha comprobado la existencia fehaciente de métodos preventivos que logren mantenerlos lejos. Se recomienda andar con cuidado y estar alerta. Las heridas que producen pueden ocasionar daños a largo plazo, o incluso, permanentes e irreversibles.

1 comentario:

Favio Lopez dijo...

haha please hacete un video diciendo esto! jaja muy buena redacción!