miércoles, 11 de diciembre de 2013

Todo empieza con un viaje

Todo empieza con un viaje inolvidable. Aferrado a tu desenfreno estroboscópico, las luces que debieran guiarme simplemente me ciegan, me llevan a la absoluta perdición. Me desorientan y me abandonan en un estado de lisergia pura. Me envuelve una falsa realidad llena de mentiras piadosas. El recuerdo borroso de una niñez oscura entre señoras blancas que no hablan de nada. Nadie nos mira, están demasiado ocupadas. Termina la tarde con un señor enojadísimo frente al cual nos encontramos suplicando perdón. Vuelvo entonces a experimentar esa profunda culpa del pasado, que jamás lograré dejar en el olvido.

@LucyBeatles - @juan_tauil

Todo empieza con un viaje en plena ruta. Abrigados por un sol vespertino que todo lo pinta de naranja. Me pedís que frene para comprar algunas frutas. Mencionás lo mucho que te gustan los daikiris y me recordás de la fiesta de esta noche. Enumerás una lista interminable de invitados a los que debemos recibir mientras asiento en silencio. Finalmente hacés una pausa. Tratás de leerme con la mirada y te quedás como a la espera de una respuesta. Yo sé que mi silencio te exaspera. Más me callo.

@niebieskki


Todo empieza con un viaje por un pasillo lleno de puertas. Todas ellas abiertas excepto la de entrada, que permanece bloqueada. Andrés mira a Mili. Sabe lo que está pensando, sabe que no se dará por vencida hasta que el misterio quede resuelto. Mili hace torpes intentos para abrirla con el pico. Andrés permanece pasivo y en silencio. Mili hace le hace un gesto pidiéndole ayuda. Busca en él un cómplice, lo tienta con la idea de ser libre. Pero Andrés se rehúsa una, dos y hasta tres veces. Mili llora, o cacarea agudamente. Andrés intenta serenarla con sus alas débiles, todavía de pollito. Por el fondo del pasillo, una sombra humana se les acerca a toda velocidad hasta taparles por completo la luz, como nubes grises anticipando una tormenta eléctrica. Mili y Andrés cierran los ojos y se resignan a su destino.

@Mattlock_