viernes, 26 de junio de 2015

Todo lo que sos

Sos los segundos que anteceden al quedarse dormido.

Sos la cabellera ondulada que flamea a la vera de las vías cuando el tren llega a la estación.

Sos un acento grave mal colocado en una palabra francesa.

Sos el reflejo en la pared blanca del agua estancada en la pileta a las nueve de la mañana.

Sos todos los colores de los sueños.

Sos el ademán que hace el brazo para enrollar la bufanda al cuello justo antes de enfrentarse al frío del ocaso.

Sos el insomnio de un enamorado ansioso.

Sos el sonido grandilocuente de una tormenta amenazante del otro lado de la ventana del comedor, que en realidad no es más que una incipiente brisa inofensiva.

Sos el manso movimiento constante de un auto por la ruta.

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